El auge del libro álbum
El libro álbum y el libro ilustrado
Resulta más que evidente que la ilustración como arte está
viviendo una de sus mejores épocas. Esto se refleja en el panorama editorial,
ya que basta con visitar una librería para comprobar el número de publicaciones
en las que esta expresión artística juega un papel fundamental. En el ámbito de
la literatura y de los libros para niños la ilustración siempre ha sido
esencial, hasta el punto de haber visto nacer un género propio: el libro álbum.
Sin embargo, ¿tenemos realmente claro qué es un libro álbum? ¿Sabemos la diferencia entre un libro ilustrado y un libro álbum?
¿Qué es un
libro álbum?
Un libro álbum se caracteriza por establecer un
diálogo entre texto e imagen, de manera que ambos lenguajes se
complementan y relacionan: la imagen no se
entiende sin el texto y el texto no se entiende sin la imagen.
En ocasiones el lenguaje textual puede tener más peso que el lenguaje visual o
viceversa. No obstante, generalmente la imagen cobra un mayor protagonismo,
llegando en ocasiones a dominar completamente la obra como ocurre en el caso de
los álbumes sin palabras.
La principal finalidad del libro álbum es la comunicación
visual, no la literaria, de modo que el conjunto estético del libro también se
ha de tener en cuenta y resulta significativo: la maquetación, la cubierta, las
guardas, la distribución en la doble página de la imagen y el texto, etc. En
este sentido el libro álbum exige una lectura múltiple para conformar el
sentido de la obra puesto que el lector ha de descodificar e interpretar tanto
la narrativa textual como la visual.
¿Es
lo mismo un libro álbum que un álbum ilustrado?
Sí. Ambos términos se utilizan indistintamente. Álbum ilustrado
es la denominación en castellano. El término libro álbum es de origen francés:
se acuñó tras la publicación en 1931 de Babar, de
Jean Brunhoff, por las singulares características editoriales de la obra (gran
formato, tapa dura, etc.).
¿Qué es un
libro ilustrado?
En un libro ilustrado es el texto el que cumple la función
narrativa, de forma que las imágenes acompañan al texto, lo apoyan y se
supeditan a él. Si bien es cierto que las ilustraciones pueden potenciar y
complementar al texto, otorgándole una atmósfera, un tono, un registro, el
texto siempre tiene prevalencia y autonomía frente a las imágenes. Es decir, en
un libro ilustrado solo existe la lectura textual; si las
imágenes se eliminan el texto puede comprenderse perfectamente sin ellas, la
historia narrada permanece inalterable.
En definitiva, podríamos concluir que la principal
diferencia entre un libro ilustrado y un libro álbum radica en el código usado
para el desarrollo de la narración: el libro ilustrado se vale
únicamente del lenguaje textual para narrar, mientras que la narración del
libro álbum se sirve de la interacción entre el lenguaje textual y el visual.
Fuente:
Galimatazo